miércoles, 1 de febrero de 2017

LOS WARIS


En el principio de las cosas sólo existía humo. Del humo nació la Tierra. En el interior de la Tierra vivían los Waris. Los Waris eran poderosos. Soplaron con tal fuerza, que la corteza terrestre se infló y nacieron los Andes. Por los intersticios de las cordilleras, brotaron gigantescas serpientes de humo que en la superficie se convirtieron en hombres rojos de descomunal estatura. Estos hombres se paseaban desnudos Tenían enormes dientes y les gustaba la guerra. Las luchas de los Waris indignaron al Cielo, a tal punto que entre éste y la Tierra se declaró la guerra.

Sucedió, entonces, que la inmensa Cordillera de Huaylas se partió en dos, y nació el Callejón de Huaylas. La lluvia que se precipitó a torrentes lo inundó y el agua incesante también llegó hasta la región de los Waris, entonces los Waris emigraron hacia el Oriente. Se establecieron en las tierras de Chavín, Marañón y Wakrachuko. Pero con el tiempo, esos gigantes se degeneraron y fueron convirtiéndose en hombres, animales y plantas. 

sábado, 20 de junio de 2015

BIODIVERSIDAD



La biodiversidad es la abundancia de diferentes especies que se encuentran en los distintos ecosistemas de la Tierra.
La biodiversidad tiene su origen en el proceso de evolución ocurrido a lo largo del tiempo geológico a partir de la primera célula, que marca el origen de la vida en la Tierra. Las huellas de la biodiversidad existente a lo largo del tiempo geológico, está establecida por los restos fósiles, que nos informan de las distintas especies que han existido en el pasado.
La biodiversidad es la mayor riqueza de nuestro planeta, ya que ha asegurado el mantenimiento de la vida a lo largo de los diferentes procesos geológicos que han acontecido en la Tierra.
Las actividades que realiza el ser humano en los ecosistemas está poniendo en peligro la biodiversidad, provocando la extinción de numerosas especies a un ritmo muy alto, con graves consecuencias en la biosfera.
La biodiversidad proporciona muchos beneficios fundamentales para el hombre, más allá del suministro de materias primas. La pérdida de biodiversidad tiene efectos negativos sobre varios aspectos del bienestar humano, como la seguridad alimentaria, la vulnerabilidad ante desastres naturales, la seguridad energética y el acceso al agua limpia y a las materias primas. También afecta a la salud del hombre, las relaciones sociales y la libertad de elección. La sociedad suele tener varios objetivos en conflicto, muchos de ellos dependientes de la biodiversidad. Cuando el hombre altera un ecosistema para mejorar uno de los servicios que éste proporciona, su acción suele acarrear también cambios para otros servicios de los ecosistemas. Por ejemplo la pesca, el suministro de agua y la protección frente a los desastres naturales. A largo plazo, el valor de los servicios perdidos puede superar con mucho los beneficios que se obtienen a corto plazo al transformar los ecosistemas.
Prácticamente todos los ecosistemas de la Tierra han experimentado una transformación radical fruto de la mano del hombre, y continúan transformándose ecosistemas para usos agrícolas, entre otros. La pérdida actual de biodiversidad y los cambios derivados en el medio ambiente se producen a una velocidad hasta ahora desconocida en la historia de la humanidad, y no hay indicios de que este proceso se esté ralentizando. Muchas poblaciones de plantas y animales han declinado en número, extensión geográfica o ambas variables. La extinción de especies forma parte del curso natural de la historia de la Tierra. Sin embargo, la actividad del hombre ha acelerado el ritmo de extinción al menos cien veces respecto al ritmo natural. No resulta sencillo comparar diferentes indicadores de la pérdida de biodiversidad.
La biodiversidad está disminuyendo a gran velocidad a causa de factores como los cambios en el uso del suelo, el cambio climático, las especies invasoras, la sobreexplotación y la contaminación. Estos factores, naturales o provocados por el hombre, se conocen como generadores de cambio y tienden a interactuar y potenciarse mutuamente. Aunque los cambios en la biodiversidad están vinculados de forma más evidente a generadores de cambio directos como la pérdida de hábitat, también están relacionados con generadores indirectos que son la causa de muchos de los cambios en los ecosistemas. Los principales generadores de cambio indirectos son la evolución de la población humana, la actividad económica, la tecnología y los factores sociopolíticos y culturales.
En la Evaluación de Ecosistemas del Milenio se idearon cuatro escenarios posibles para intentar conocer el futuro de la biodiversidad y el bienestar humano hasta 2050:
En general, según los cuatro escenarios, el suelo agrícola se expandirá en detrimento de la cubierta forestal, especialmente en los países en desarrollo. Esta situación llevará a un declive continuo de la biodiversidad, tanto local como mundial, principalmente a causa de la pérdida de hábitat.
Se prevé que la biodiversidad acuática y determinadas poblaciones de peces experimenten un declive a causa de factores como el exceso de nutrientes, la sobrepesca, la invasión de especies exóticas y la contaminación. La pérdida de biodiversidad repercutirá en el bienestar del hombre, tanto de forma directa como indirecta. Los efectos directos incluyen un mayor riesgo de padecer cambios medioambientales repentinos; por ejemplo, la disminución drástica de las poblaciones de peces, inundaciones, sequías, incendios forestales y enfermedades. Los cambios también afectarán al bienestar del hombre de forma indirecta; por ejemplo, en forma de conflictos motivados por la escasez de alimentos y recursos hídricos.
La biodiversidad es muy importante para la vida y la supervivencia de la naturaleza y con ello, la de los seres humanos. Gracias a ella existe el equilibrio (por ejemplo, si se da un cambio ambiental que no es bueno para una especie, siempre habrá otra que se beneficie, y de esta manera sobrevive la naturaleza desde la aparición de los primeros organismos vivos.
Hay distintas razones por las que la biodiversidad puede estar en peligro y afectar así el equilibrio de la naturaleza:
La introducción de especies exóticas (especies nuevas en un lugar particular, por ejemplo, un ave de selva en una zona de cosechas)
·         El comercio ilegal de especies (NUNCA compres una especie de flora y fauna que deba vivir silvestre, es peligroso para ti y para esa especie)
·         Caza y pesca ilegal y descontrolada (que puede poner en peligro y acelerar la extinción de alguna especie)
·         Contaminación del aire, agua y suelo (que nos afecta directamente a los humanos, por si creemos que es sólo cuestión de animales)
·         Modificación de los hábitats de las distintas especies (lo que genera desbalances en la naturaleza y puede modificar sin que lo notemos el clima, temperatura de las aguas, calidad de aguas y suelos, degradación irreparable del suelo, etc.)
Las razones por las que debemos cuidar la diversidad de organismos del planeta son:
·         Son importantes para el estudio de la evolución de los seres vivos.
·         Son indispensables para obtener algunos medicamentos (como los antibióticos y medicamentos contra los hongos, por ejemplo)
·         Producen el oxígeno que respiramos, nos alimentan y nos proporcionan energía (petróleo y carbón)
·         Fijan la energía solar en los campos, limpian las aguas y el aire.
·         Impiden que avancen los desiertos.
·         Mantienen la economía del planeta entero. Comerciamos con casi todo lo que nos da la naturaleza: Carnes, pieles, madera, productos silvestres (miel, cera, caucho, látex, resinas, etc.), carbón y petróleo, lana, seda, entre otros.
·         Nos permiten la agricultura y la ganadería.
Nos dan la materia prima para las fibras textiles y para el desarrollo de productos cosméticos y medicinales.

lunes, 18 de mayo de 2015

LA CAIDA URSS



Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (abreviado: URSS, o Unión Soviética). Fue una federación constitucional de estados socialistas, que existió en Eurasia a partir de 1922, hasta su disolución en 1991.
La Unión Soviética fue establecida en diciembre de 1922 como la Unión de las Repúblicas Soviéticas de Rusia (conocida como Rusia Bolchevique), Ucrania, Bielorrusia y Transcaucasia gobernadas, las tres primeras, por partidos bolcheviques y la última por el Menchevique.
La Gran Revolución de Octubre fue uno de los hechos más relevantes y trascendentales del Siglo XX, fue una verdadera revolución que estremeció al mundo, donde sobresalió el genial papel dirigente de Lenin y su concepción marxista que dio origen al Partido Bolchevique.
El levantamiento popular en Petrogrado culminó con el derrocamiento del gobierno imperial en marzo de 1917.
Para asegurar los derechos de la clase obrera, las asambleas de trabajadores, conocidas como Soviets, nacen a lo largo de todo el país. Los bolcheviques, dirigidos por Vladimir Ilich Lenin, presionaron a favor de una revolución socialista tanto en dichas asambleas como en las calles, derrocándose al Gobierno Provisional el 7 de noviembre, 25 de octubre según el Calendario juliano, de 1917 y entregándose el poder a los soviets de obreros, soldados y campesinos.
Solamente tras la larga y sangrienta Guerra civil rusa de 1918–1921, durante la que se aprobó la primera Constitución soviética de 1918 se afianzó el nuevo poder soviético.
Unificación de las repúblicas soviéticas. El 29 de diciembre de 1922 una conferencia de delegaciones plenipotenciarias de Rusia, Transcaucasia, Ucrania y Bielorrusia aprobó el Tratado de Creación de la URSS y la Declaración de la Creación de la URSS, formándose la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.
Estos dos documentos fueron confirmados por el primer Congreso soviético de la URSS y firmados por los cabezas de las delegaciones Mijaíl Kalinin, Mikha Tskhakaya, Mijaíl Frunze y Grigory Petrovsky, y Aleksandr Chervyakov respectivamente el 30 de diciembre de 1922. El 1 de febrero de 1924 la URSS fue reconocida por la primera potencia mundial de la época, el Imperio británico.
La prematura muerte de Lenin en enero de 1924 desencadenó una dura lucha por el poder. Los principales antagonistas fueron Trotski y  Stalin, entonces secretario general del partido, los cuales se proclamaban legítimos herederos de Lenin. Gracias al control sobre el aparato del partido, Stalin logró obtener el apoyo de la mayoría de los miembros de éste y consolidar así su poder. En noviembre de 1927, tras un referéndum interno, el partido repudió por completo las ideas políticas de Trotski, que fue expulsado de aquél y tuvo que exiliarse en Alma Atá (la actual Almaty, en Kazajstán). Dos años más tarde, Trotski fue desterrado de la URSS, y en 1940 murió asesinado en México a manos de un agente soviético.
En 1929, Stalin fue reconocido como máximo dirigente del partido y del Estado. A partir de ese momento inició la serie de purgas que caracterizarían sus años de mandato, y que afectaron en primer lugar a sus antiguos aliados durante la pugna con Trotski. Esos dirigentes, especialmente Nikolái Ivánovich Bujarin y Alexéi Ivánovich Ríkov, fueron expulsados de los más altos órganos del partido.
En la política exterior el pacto Molotov-Ribentrop: El 23 de agosto de 1939, la Unión Soviética y Alemania firmaron en Moscú un pacto de no agresión, en el que además, en un protocolo adicional secreto, se dividía a Europa Oriental y central en esferas de influencia soviética y alemana, estableciendo también directrices para la partición de Polonia entre ambos Estados. También en ese protocolo se concedió a Stalin carta blanca para intervenir en Finlandia y en los países bálticos.
"Pienso que los planes imperialistas de lanzar a Hitler contra la URSS jamás habrían justificado el pacto de Hitler con Stalin, fue muy duro. Los partidos comunistas, que se caracterizaban por la disciplina, se vieron todos obligados a defender el Pacto Molotov-Ribbentrop y a desangrarse políticamente".
Una vez iniciada la Segunda Guerra Mundial, sin embargo, y considerando Hitler que la caída de Inglaterra era inminente, ordenó atacar a la Unión Soviética, haciendo del pacto letra muerta. El 18 de diciembre de 1940, el mando alemán decidió que la invasión a la URSS (Operación Barbarroja) se realizaría en abril de 1941, pero solo se pudo concretar el 22 de junio de ese año, cuando se inició el ataque a territorio soviético con más de 3.000.000 de soldados alemanes. La invasión tomó por completa sorpresa a Stalin a pesar de que tenía suficientes antecedentes de que esta era inminente.
En su avance liberó a muchas naciones europeas y asíaticas engullidas por la maquinaria militar y racista de los hitlerianos. Aunque destrozada por la guerra, la Unión Soviética surgió del conflicto como una superpotencia reconocida. Sufrieron más de 27 millones de bajas, entre militares y civiles, durante todo el conflicto.
La Unión Soviética fue el país combatiente que soportó casi el 80% del ataque de los alemanes, por lo que la victoria en la Batalla de Stalingrado y la consiguiente contraofensiva significó el desmoronamiento de la máquina de guerra alemana. Aunque destrozada por la guerra, la Unión Soviética surgió del conflicto como una superpotencia reconocida.
Durante la posguerra inmediata, la Unión Soviética reedificó primero y entonces ensanchó su economía. La Unión Soviética ayudó la reedificación de la posguerra en los países de Europa del Este, fundó el Pacto de Varsovia en 1955, más tarde, el Consejo de Ayuda Mutua Económica, ayudó económicamente a la naciente China popular y vio crecer su influencia en otras partes del mundo. Mientras tanto, política imperialista de Guerra Fría giró a los aliados del tiempo de guerra de Unión Soviética, el Reino Unido y los Estados Unidos, como enemigos.
Lósif Stalin murió el 5 de marzo de 1953. Luego de su muerte su sucesor, Nikita Jruschov, presentó al pleno del XX congreso del Partido Comunista en 1956, un informe con los errores políticos y los crímenes cometidos por Stalin, lamentando el culto a su personalidad e iniciando una campaña de desestalinización.
Después de Khrushchev, siguió otro período de gobierno por el Comité o mando colectivo que duró hasta que Leonid Brézhnev se estableció a principios de los años 1970 como la figura preeminente en la vida política soviética.
Tras la muerte de Leonid Brezhnev y después de la sucesión rápida de Yuri Andrópov y Konstantín Chernenko, Mijaíl Gorbachov fue designado líder de la URSS. Gorbachov comenzó a aplicar cambios significativos en la economía, la Perestroika y la política Glásnost desatando fuerzas oportunistas que con el aliento de Occidente trabajaron por desintegrar la URSS y el regreso de sus miembros -especialmente Rusia- al capitalismo. El alejamiento del Partido Comunista y su dirección de los trabajadores favoreció este proceso.
El movimiento que definitivamente derrumbó la URSS vino de Rusia, la nación que había construido el imperio zarista, antecesor del estado soviético. En mayo de 1990, Borís Yeltsin, quien había sido expulsado del PCUS en 1987, fue elegido presidente del Parlamento ruso. Desde esa posición de poder, Yeltsin impulsó medidas que precipitaron el fin de la Unión Soviética.
Impotente y abandonado por casi todos, Gorbachov dimitió como Presidente de la URSS el día 25 de diciembre de 1991. La bandera roja soviética era arriada en el Kremlin de Moscú, la bandera rusa la sustituía.
Rusia tomaba el relevo de la URSS en la escena internacional: las embajadas, el puesto permanente en el Consejo de Seguridad y el control del armamento nuclear soviético. Se anunciaba el fin de la Guerra Fría, pero Estados Unidos aprovechó patra imponer su hegemonía en un mundo unipolar.