sábado, 11 de abril de 2015

GUERRA FRÍA



La "guerra fría" designa esencialmente la larga y abierta rivalidad que enfrentó a EE.UU. y la Unión Soviética y sus respectivos aliados tras la segunda guerra mundial. Este conflicto fue la clave de las relaciones internacionales mundiales durante casi medio siglo y se libró en los frentes político, económica y propagandístico, pero solo de forma muy limitada en el frente militar
La Gran Alianza que había derrotado al Eje en una cruenta guerra de casi seis años se rompió en el corto plazo de unos meses. La guerra fría entre Estados Unidos y el bloque que dirigirá y la URSS y sus aliados marcará la escena internacional por casi medio siglo.
1946: El Creciente Enfrentamiento
En enero se produjo en la ONU el primer encuentro cuando delegación iraní protestó por la prolongación de la ocupación soviética de sus provincias septentrionales, continuación que violaba un acuerdo firmado por los Aliados durante la guerra. La dura reacción norteamericana consiguió que la URSS se retirara a los pocos meses.
En febrero, además de descubrirse una red de espías soviéticos en Canadá, Stalin pronunció un duro discurso en Moscú en el que no dudó en afirmar que el capitalismo y el comunismo eran "incompatibles" y que la URSS debía prepararse para un período de rearme.
George Kennan, experto en asuntos soviéticos del Departamento de Estado norteamericano, envió un telegrama a Washington. Este telegrama de dieciséis páginas contenía un análisis demoledor: la Unión Soviética era un estado irrevocablemente hostil a Occidente que continuaría con su política expansionista.
El 5 de marzo de 1946, Churchill visitó los EE.UU. y pronunció un célebre discurso en la universidad de Fulton, en el estado de Missouri. El veterano político británico consagró la expresión "telón de acero" para referirse a la frontera que separaba a la Europa dominada por el ejército soviético del resto.
Como una réplica al telegrama de Kennan, el embajador soviético en Washington, Nikolai Novikov, envió también un largo telegrama a Moscú en septiembre. En él afirmaba que los EE.UU. buscaban dominar el mundo y estaban preparando una guerra para ello. Los telegramas de los enviados diplomáticos eran una buena prueba del creciente deterioro de las relaciones entre los antiguos aliados.
El año 1946 supuso el fin del entendimiento entre los aliados. Aunque los partidos comunistas occidentales participaban aún en gabinetes de coalición en países como Francia y como Italia, dos cruentas guerras civiles enfrentaban a comunistas y conservadores en Grecia y China, y la tensión entre las administraciones de ocupación occidentales y soviética en Alemania era creciente.
1947: El año de la ruptura
El año 1947 marca el fin definitivo de la antigua alianza. En un Europa en la que la reconstrucción no ha comenzado aún, el hambre y el descontento social son el contexto en el que crece y crece la desconfianza entre antiguos Aliados. Mientras los países occidentales desconfían del expansionismo soviético en las zonas donde el Ejército Rojo se ha asentado, los soviéticos se quejan de que los occidentales no envían a la URSS la parte correspondiente de las reparaciones que debían extraerse en sus zonas de ocupación, dificultando la recuperación de una URSS en ruinas.
El año se inició con una clara violación soviética de los acuerdos de Yalta (Crimea) del 4 al 11 de febrero de 1945  en lo referido a Polonia. Las elecciones se celebraron en enero tuvieron lugar en un ambiente de falta de libertad y arbitrariedad que permitió el triunfo de los candidatos comunistas.
La Doctrina Truman
En febrero de 1947 una alarmante nota del gobierno británico llegó a Washington. En ella se informaba a Truman  y a su nuevo Secretario de Estado, George Marshall, de que el gobierno de Londres era incapaz de continuar apoyando al gobierno conservador de Atenas en su lucha contra las guerrillas comunistas griegas. También comunicaba que la nota que Gran Bretaña era incapaz de seguir ayudando financieramente a Turquía.
Los norteamericanos reaccionaron vivamente a esta nueva amenaza. Conscientes de que las zonas bajo dominio soviético eran "irrecuperables", optan por implicarse activamente en la defensa del sur y del oeste del continente. En un discurso pronunciado el 12 de marzo en el Congreso, Truman no solo demandó la aprobación de una ayuda de 400 millones de dólares para Grecia y Turquía, sino que se sentó una verdadera doctrina de política exterior, la Doctrina Truman. Afirmando que EE.UU. ayudaría a cualquier gobierno que hiciera frente a la amenaza comunista, el presidente norteamericano proclama la voluntad de su país de aplicar una política de  contención  del comunismo.
Esta nueva voluntad estadounidense tenía su principal desafío en Europa occidental. Aquí la recuperación tras la devastación de la guerra estaba siendo muy lenta o inexistente lo que favorecía la agitación y la propaganda comunista. Francia e Italia tenían poderosos partidos comunistas que podrían ser la base de la expansión soviética al occidente del continente. El nuevo ambiente de enfrentamiento provocó la expulsión de los ministros comunistas que participaban en gobiernos de coalición en París, Roma y Bruselas en el período de marzo a mayo de 1947.
El Plan Marshall. Para contener al comunismo era necesario poner las condiciones económicas que impidieran su expansión. Así, el 5 de junio de 1947 en un discurso en la universidad de Harvard, el secretario de estado, George Marshall, anunció el Programa de Recuperación Europeo (European Recovery Program), conocido popularmente como el Plan Marshall.
Se trataba de un masivo programa de generosa ayuda económica para Europa. Aunque el Plan servía claramente a los intereses diplomáticos y de potencia de EE.UU., lo que Churchill calificó, quizá exageradamente, como "el acto menos sórdido de la historia", supuso una extraordinaria inyección de ayuda económica que permitió la acelerada recuperación de Europa occidental.
Washington ofreció la ayuda a todos los países europeos, aunque determinó que para recibirla era necesario crear mecanismos de colaboración económica entre los beneficiarios. Este hecho precipitó la negativa de Stalin a aceptar el Plan, forzando a los países que habían caído bajo su esfera de influencia a rechazar la ayuda. El Plan Marshall vino a dividir a Europa en dos: la occidental que va a iniciar un rápido crecimiento económico y la oriental, sometida a la URSS, y que va a tener grandes dificultades de desarrollo. La excepción a esta regla fue la España de Franco, a la que se negó la ayuda por el carácter fascista de su régimen político.
La respuesta soviética
La URSS, que había obligado al gobierno checoslovaco a renunciar al Plan Marshall tras haberlo aceptado, reaccionó en septiembre de 1947 creando la Kominform (Oficina de Información de los Partidos Comunistas y Obreros). Este organismo tenía como finalidad coordinar y armonizar las políticas de los partidos comunistas europeos.
Fin de la guerra
La guerra fría terminó por el derrumbe de uno de sus contendientes. El proceso de reformas iniciado por Gorbachov en 1985 precipitó una dinámica que terminó llevándose por delante la propia existencia del estado fundado por Lenin.
En medio de una profunda crisis económica, con una población gracias a la glasnost cada vez más consciente de la crueldad y la corrupción que había caracterizado la dictadura soviética, el nacionalismo vino a actuar como factor incontenible de disgregación del estado soviético, heredero del Imperio zarista.
El movimiento centrífugo se inició en las repúblicas bálticas, que durante el otoño de 1989 dejaron claro su intención de romper los lazos con un estado al que se habían unido como víctimas del Pacto que firmaron Molotov y Von Ribbentrop en 1939. Paralelamente el nacionalismo aparecía en las repúblicas caucásicas, azuzado por el enfrentamiento entre armenios y azeríes en Nagorno-Karabaj en 1988.
Cuando en febrero de 1990, Gorbachov  dio un paso adelante en su perestroika renunciando al monopolio político del PCUS y convocando elecciones parcialmente pluralistas, se encontró con que en Lituania, Letonia, Estonia y Moldavia ganaban las fuerzas políticas independentistas. Lituania declaró inmediatamente su independencia, sentando un precedente para las demás repúblicas que constituían la URSS.
El movimiento que definitivamente derrumbó la URSS vino... de Rusia, la nación que había construido el imperio zarista, antecesor del estado soviético. En mayo de 1990, Borís Yeltsin, quien había sido expulsado del PCUS en 1987, fue elegido presidente del Parlamento ruso. Desde esa posición de poder, Yeltsin impulsó medidas que precipitaron el fin de la Unión Soviética.
En julio de 1990, el XXVIII Congreso del PCUS constató la acelerada decadencia del partido que había aglutinado al estado soviética durante décadas. El propio ministro de asuntos exteriores  Eduard Shevarnadze dimitió en diciembre de 1990 en protesta por lo que él veía como un inminente golpe de estado que devolvería al país a la época de Breznev.
Acorralado entre las fuerzas comunistas conservadoras que buscaban una vuelta atrás en el proceso de reformas y las fuerzas reformistas y nacionalistas, Gorbachov trató de negociar un nuevo Tratado de la Unión que reconstruyera sobre nuevas bases de mayor libertad nacional la antigua URSS. Sin embargo, los comunistas ortodoxos trataron de imponer una solución de fuerza, el 19 de agosto de 1991, Gorbachov era secuestrado en su residencia de veraneo en el Mar Negro y un grupo de comunistas de la línea dura se ponían al frente de un golpe militar. La falta de unidad en el ejército y las acciones de protesta popular en Moscú hicieron fracasar el golpe. Fue el momento de Borís Yeltsin, quién se puso al frente de la protesta contra el golpe en la capital del país.
El golpe militar frustrado fue como la señal de alarma que precipitó la huida precipitada de todas las repúblicas de una Unión Soviética que a nadie ya interesaba. Mientras el PCUS, el instrumento político que había aglutinado a la URSS, era prohibido.
El 1 de diciembre de 1991, el 90.3 % de los ucranianos votaron por la independencia. El 8 de ese mes, en una solución improvisada sobre la marcha, los líderes de Rusia, Ucrania y Bielorrusia, Borís Yeltsin, Leonid Kravchuk y Stanislav Shushkevich, se encontraron cerca de Brest-Litovsk y acordaron la denominada Declaración de Belovezhskaya Pusha: las tres repúblicas eslavas abandonaban la URSS y formaban una así llamada Confederación de Estados Independientes. El 21 de diciembre, en un encuentro celebrado Almá Atá, ocho de los doce repúblicas restantes de la URSS (Estonia, Letonia, Lituania y Moldavia habían optado por la independencia pura y simple) siguieron el ejemplo de Rusia, Ucrania y Bielorrusia.
Impotente y abandonado por casi todos, Gorbachov dimitió como Presidente de la URSS el día 25 de diciembre de 1991. La bandera roja soviética era arriada en el Kremlin de Moscú. La bandera rusa la sustituía. Rusia tomaba el relevo de la URSS en la escena internacional: las embajadas, el puesto permanente en el Consejo de Seguridad, el control del armamento nuclear soviético... Sin embargo, el mundo bipolar de la guerra fría había tocado a su fin. Anunciado por el presidente Bush a principios de 1991, nacía un "nuevo orden mundial".

miércoles, 18 de marzo de 2015

SEGUNDA GUERRA MUNDIAL EN EL PERÚ



En 1939  estalló la segunda guerra mundial, nuevamente se enfrentaron dos bloques llamados:
El EJE: Alemania, Italia y Japón.
LOS ALIADOS: Inglaterra y Francia a los que se sumaron Rusia y los Estados Unidos de Norte América.
La causa principal fue el afán expansionista de Alemania.
En setiembre de 1939, al estallar la Segunda Guerra Mundial, el presidente Oscar R. Benavides se encontraba en los meses finales de su mandato, siendo sucedido en diciembre de aquel año por Manuel Prado. Si bien Benavides había mostrado alguna simpatía hacia el fascismo italiano y español, Prado tenía una marcada preferencia tanto por Francia, donde su familia había vivido largos años, como por Estados Unidos, cuya creciente importancia mundial apreciaba debidamente. Para el Perú, como para el resto de países latinoamericanos, el ingreso de Estados Unidos al conflicto marcó un punto de inflexión con relación al mismo, que se tradujo en la ruptura de relaciones con los países del Eje en enero de 1942. Desde setiembre de 1939 hasta dicho momento, el Perú fue formalmente neutral en el conflicto, pero éste dejó sentir sus efectos en el país.
En setiembre de 1939, poco después de iniciadas las hostilidades en Europa, los cancilleres americanos se reunieron en Panamá para buscar la mejor manera de mantener la guerra alejada del continente. En dicha reunión se acordó, entre otras medidas, establecer una zona marítima neutral de trescientas millas alrededor del continente, con la obvia excepción de Canadá, que ya se encontraba involucrado en el conflicto. Si bien los británicos se mostraron dispuestos a aceptar esa medida, condicionaron esto a que fuese igualmente respetada por los otros países beligerantes, y sólo por el periodo de la guerra, pues podía implicar reclamaciones posteriores sobre la extensión de la soberanía marítima de los países. En la práctica, la marina británica mantuvo una activa presencia en la zona marítima neutral proclamada por los países americanos, llegando a trabar combate con el acorazado alemán Graf Spee dentro de ella y en aguas jurisdiccionales uruguayas, en lo que se conoce como la Batalla del Río de la Plata, el 13 de diciembre de 1939.
El ingreso de Italia a la guerra, en junio de 1940, seguido por la caída de Francia en poder de los alemanes, en julio de 1940, implicó nuevos riesgos al continente, pues las colonias francesas en el Caribe, así como las danesas y holandesas, podían convertirse en refugios para las naves alemanas o italianas, y amenazar la zona defensiva acordada en Panamá. En una segunda reunión realizada ese mismo mes en La Habana, cancilleres americanos acordaron poner esas colonias bajo administración norteamericana, declarando además que un ataque a cualquier estado del continente sería considerado como un ataque a todos los estados americanos. También se ratificó lo acordado en una reunión llevada a cabo en Uruguay, estableciendo que si una nación americana se veía empeñada en una guerra defensiva contra una potencia no continental, sería considerada por los otros estados como no beligerante.
El gobierno norteamericano procuró persuadir a los gobiernos latinoamericanos para que nacionalizaran las líneas áreas alemanas e italianas operando en sus países, estableciendo además un activo programa de ayuda militar y un sistema defensivo para proteger el Canal de Panamá, que implicó establecer bases y estaciones de observación en diversos países del continente. Fruto de ello fue la cancelación del contrato de la misión aérea italiana en marzo de 1940, y su reemplazo en octubre de ese mismo año por una misión de aeronaval norteamericana, cuyo jefe, el coronel de infantería de marina James T. Moore, fue nombrado comandante general de la aviación peruana.
Por su parte, el gobierno peruano proclamó su neutralidad el 5 de setiembre de 1939, y cuatro días después dictó un conjunto de medidas destinadas a evitar la violación de sus aguas territoriales, vale decir, hasta tres millas de costa. Dichas normas estipulaban que los capitanes de las naves mercantes de los países beligerantes debían declarar en un plazo de veinticuatro horas si sus buques eran auxiliares de sus respectivas armadas, a fin de fijar el régimen que les correspondía, puesto que de serlo debían abandonar el puerto en un plazo mínimo, mientras que si no lo eran podían permanecer en él. Asimismo, para ser reabastecidos de combustible para continuar con su viaje debían declarar sus existencias, y si se sospechaba que efectuaban dicho pedido con otros fines sólo se les entregaría el combustible necesario para llegar al primer puerto del país vecino, donde podrían reaprovisionarse nuevamente. En caso que se comprobase que el combustible requerido era para entregarlo a un buque de guerra de su nación o de uno de sus aliados, se le negaría dicho reabastecimiento. Por otro lado, se prohibía a todos los mercantes, nacionales o extranjeros, hacer uso de sus estaciones de radio en los puertos, debiendo inhabilitarse esas instalaciones en caso que una nave mercante fuera a permanecer en puerto más de veinticuatro horas.
La realidad era que si bien el gobierno peruano mantenía formalmente su neutralidad, la causa aliada fue ganando creciente simpatía en la medida en que se fueron difundiendo las atrocidades cometidas por los nazis en los países ocupados. Desde el inicio de la guerra el diario La Crónica había iniciado una campaña a favor de los aliados, sumándose al año siguiente otros diarios como Universal, Excelsior¸ La Prensa y El Intransigente, este último editado por el diputado Óscar Medelius. En la misma línea actuaron algunos connotados intelectuales y hombres públicos peruanos, como Dora Mayer de Zulen, el doctor Carlos Villarán, rector de San Marcos, y el senador Ruiz Bravo; mientras que el entonces joven historiador Jorge Basadre, los dos vicepresidentes de la República, tres senadores, tres diputados y el alcalde de Lima, suscribieron una declaración el 25 de junio de 1940 en defensa de la democracia y la lucha contra la agresión fascista.
En ese contexto, las legaciones y súbditos de los países envueltos en el conflicto llevaban a cabo una sorda disputa por ganarse a la opinión pública peruana. Como parte de esa disputa se exhibieron películas de propaganda, que motivaron reiteradas protestas de la representación diplomática que se sentía afectada. Uno de esos casos fue el de la película británica The Lion has Wings, en marzo de 1940. Dirigida por Brian Desmond Hurst y Alexander Korda, la película mostraba escenas del bombardeo de Kiel y de la destrucción del Deutschland, generando un serio incidente en el que participaron treinta tripulantes de los buques alemanes surtos en el Callao, cinco por cada buque, y treinta miembros de la colonia alemana en Lima. La legación alemana se encargó de organizar a ese grupo de manera que boicotearan cada una de las presentaciones de la referida película, la primera de las cuales tuvo lugar el tercer miércoles de marzo por la tarde. El grupo de activistas alemanes logró hacerla detener a los diez minutos de iniciada la función, en medio de silbidos y todo tipo de ruidos, repitiendo su accionar en los dos días siguientes, pese a lo cual la película fue presentada íntegramente. El sábado, la presencia de varios policías en la sala de exhibición llevó a que algunos de los revoltosos fueran detenidos brevemente luego que comenzaran a dañar las butacas, motivando que finalmente se prohibiese una nueva exhibición de la película.

jueves, 11 de diciembre de 2014

MODOS DE PRODUCCIÓN



La historia conoce cinco modos de producción que se han sucedido desde el nacimiento de la sociedad humana: el de la comunidad primitiva, el esclavista, el feudal, el capitalista y el comunista.
MODO DE PRODUCCION PRIMITIVA: Se caracteriza por ser el grupo que comparte un territorio y sus objetivos y se distingue distintos tipos de organización social los cuales son:
La Horda: es la forma más simple de la sociedad, no se distingue relación de paternidad, filiación ni descendencia, existe un macho dominante con unas o más hembras con sus crías, se caracterizan por ser nómadas de números reducidos de 30 a 40 individuos y se dedican a la recolección.
El Clan o Gens: tiene descendencia, elige a su pareja fuera del grupo y se caracterizan por ser unidos como una gran familia.
La Tribu: se forma con la unión de varios subgrupos, poseen un territorio determinado, poseen homogeneidad cultural y existe un lenguaje definido, tiene una organización política determinada. Cuando las tribus comienzan a unirse forman los pueblos y esos vienen a ser los antecedentes culturales de estados y naciones actuales.
Su forma de vida es nómada ya que los hombres no contaban con los conocimientos e instrumentos para trabajar la tierra y obtener alimentos para subsistir. Su alimentación consistía en vegetales frutos y raíces y sus primero instrumentos fueron rudimentarios o tosco como la piedra y el palo.
La comunidad era unida ya que la mayor parte de los medios de producción y la tierra eran propiedad colectiva los instrumentos de trabajo eran la base de las relaciones de producción ; en este régimen el trabajo no creaba mayores excedentes por ser poco productivo es decir únicamente daba lo necesario para subsistir ; las actividades de hecho se apoyaban en la base del cooperativismo y el trabajo se realizaba entre varios hombres y los alimentos se repartían en parte proporcionales entre los integrantes de la comunidad.
Con el descubrimiento del fuego comienza a dominar la naturaleza y ampliar su alimentación ya que empieza a ingerir alimentos cocidos y elaboran nuevos instrumentos de trabajo como son el arco, la flecha, lanza que inician una nueva época en el desarrollo de la fuerza productiva.
Surge la primera división del trabajo conocida como la división natural la cual consiste en que el hombre se dedica a la caza y a la pesca y la mujer a la recolección y elaboración de los alimentos.
Surge la segunda división del trabajo representada por la agricultura y la ganadería la cual constituye un paso muy importante en el desarrollo de la fuerza productiva y logar el arraigo del hombre a la tierra trasformado de nómada en sedentario con ellos comienza a formarse los primeros pueblos y culturas.
Surge el trueque ya que con el descubrimientos del fuego y la fundición de los metales y el invento del tejido se comienzan a fabricar adornos, ropa y armas, las tribus ganaderas y agrícolas intercambia esto por el excedentes de su producto.
El desarrollo de la fuerza productiva llega a tal grado que entra en contradicción con las relaciones de producción dominantes en la comunidad primitiva, cuya base es el trabajo y la propiedad colectiva de los medios de producción. Cuando el hombre se da cuenta de que organizando y trabajando duro puede lograr un mayor excedente económico, empieza a abstenerse de repartir, entre los demás miembros de la comunidad, ocasionando con ello el surgimiento de la propiedad privada sobre los medios de producción; con ello aparece la hacienda individual y privada que se convierte en la principal unidad económica.
MODO DE PRODUCCION ESCLAVISTA: Es la primera forma de explotación del hombre por el hombre en la historia de la humanidad, la esclavitud va surgiendo con las conquistas a otros pueblos, su sometimiento y saqueo consecuentemente en donde el botín más importante es la fuerza de trabajo.
La sociedad se polariza en esclavista y esclavos el constituían una mercancía más para la venta.
Nace el Estado como mecanismo de represión para los esclavos.
Al tiempo que nace el estado, nace el desarrollo o sistemas de normas y prescripciones jurídicas, en las que se recogía la voluntad de la clase dominante, se dice que el régimen esclavista fue un periodo necesario para el impulso de la humanidad, pero que decayó porque la elevada producción fue disminuyendo.
Los esclavos tenían mayores intereses en hacer un trabajo eficaz y además porque mucho de ellos iniciaron una serie de sublevaciones cada vez más difíciles de contener.
Se crea la primera unidad de medida representado por la sal.
Finalmente los mercaderes que representaban los intermediarios entre consumidor y los oferentes o productores dan paso al comercio exterior.
Se crea los esclavos libertos porque muchos de ellos iniciaron una serie de sublevaciones cada vez más difíciles de contener, este título, otorgado por los esclavistas daba una serie de beneficios a ciertos grupos de esclavos, entre ellos ancianos, niños y enfermos ya que eran poco productivo.
Al pasar el tiempo los propietarios de tierras cedieron parcelas a los esclavos libertos y hombres libres, bajo una serie de condiciones como la entrega de tributos al jefe. Una de las cosas que marco  el cambio fue que los que tenían una parcela se vinculaban a la tierra, de tal modo que si se les vendía, era con todo y su fuente de producción, no eran esclavos, aquí daba la historia un paso hacia el feudalismo.
MODO DE PRODUCCION FEUDAL: A raíz de la caída del imperio romano los esclavos adquirieron su libertad y comienzan a trabajar los terrenos surgiendo así los campesinos o siervos que se agrupaban en torno a un señor feudal, ya que este le brindaba protección a cambio de su trabajo. Cada señor feudal poseía grande cantidades de terreno.
La economía tenía carácter natural en lo fundamental y básico, es decir los productos del trabajo se destinaban en su masa principalmente al consumo personal y no al cambio. Sin embargo, una parte de la producción era destinada al señor feudal.
Se da el desarrollo de tres clase sociales: los campesinos, siervos y los artesanos, los señores feudales o terrateniente y la monarquía o reyes.
Surge la iglesia que como factor dominante, convertida en protectora de la estructura social, Su doctrina basada en la indulgencia (aseguraban el cielo para aquellos que dieran jugosas limosnas) la iglesia le entregaba a los terratenientes cierto documento que dijera que sus pecadores eran perdonados a cambio de cierta cantidad de tierra, de esta manera la iglesia se enriquecía cada vez más y estaba al mismo nivel social que los terratenientes.
El comercio exterior se vuelve más amplio a raíz del descubrimiento de América la apertura de la ruta marítima hacia este nuevo mundo y la India, la producción mercantil va incrementándose y se moderniza cada vez más el aparato productivo. Además se debe mencionar algunos inventos como la rueda hidráulica, la brújula, la pólvora, el papel, la imprenta, el barco de vela y los conocimientos aportados por Copérnico y Galileo someten al feudalismo.
Florece la cultura, el arte y la educación.
En este marco de actividades que desenvuelve el feudalismo se encuentra la semilla del capitalismo y aun cuando pueda encontrar avances importantes en el ámbito cultural la misma organización social es apreciada lo que impide el desarrollo que la industria requiere.
MODO DE PRODUCCION CAPITALISTA: Las grandes travesías y expediciones de los siglos XV y XVI reforzaron las tendencias del intercambio y fomentaron el comercio, ya que se creó un enorme circuito comercial que abarco a casi todo el globo terrestre. Además el descubrimiento del Nuevo Mundo y la entrada en Europa de enormes cantidades de metales preciosos provenientes de aquellas tierras produjeron un trastocamiento de las relaciones feudales puesto que el orden económico resultante de estos acontecimientos fue un sistema en el que predominaba lo comercial o mercantil, es decir, cuyo objetivo principal consistía en intercambiar bienes.
La primera Revolución Industrial tuvo lugar en Reino Unido a finales del siglo XVIII; supuso una profunda transformación en la economía y sociedad británicas. Los cambios más inmediatos se produjeron en los procesos de producción: qué, cómo y dónde se producía. El trabajo se trasladó de la fabricación de productos primarios a la de bienes manufacturados y servicios.
En parte, el crecimiento de la productividad se produjo por la aplicación sistemática de nuevos conocimientos tecnológicos a partir del uso masivo de la máquina a vapor, la mayor explotación de la mano de obra asalariada y gracias a una mayor experiencia productiva, que también favoreció la creación de grandes empresas en unas áreas geográficas reducidas.
Los individuos propietarios de los medios de producción en los que invertían capital propio se denominaron empresarios o capitalistas o lo que es lo mismo, la burguesía industrial, que no era otra que la heredera de aquella que había iniciado el proceso de disgregación del Sistema Feudal. Pero también aquellos expulsados del campo en virtud del proceso de cercamiento pasaron a desempeñarse como mano de obra para la industria a cambio del pago de un salario. Cambiando, por ende, la especialidad de mano de obra de las nuevas Fuerzas Productivas, lo que significa la aparición de otra nueva clase social denominada clase obrera o proletario.
A fines del siglo XVIII y comienzos del siglo XIX acompañado de incendios de fábricas y la destrucción de máquinas surgieron las primeras luchas de obreros surgieron las primeras organizaciones de trabajadores llamadas Trade Unions o sea sindicatos, estos sufrieron serios descalabros y persecuciones por parte del gobierno.
Se generan varios tipos de capitalismo como son: el primitivo que no abarca a toda la sociedad sino de casos aislados en lo que este precinte los elementos principales de toda empresa capitalista, el capitalismo mercantilista que surge en la edad media hasta el final del siglo XVIII, el capitalismo intacto que es producto de la revolución industrial y el capitalismo contemporáneo que implica los siguientes elementos:
Libre competencia y juicio personal de la eficiencia.
Libertad de contrato e igualdad de oportunidades.
Comercialización y transferibilidad de toda propiedad.
La certeza de la operación de la sanción legal.
La nueva relación de trabajo entre el capitalista y el proletariado donde el primero es dueño de los grandes capitales y de los medios de producción y el segundo que no cuenta con eso tiene que vender su fuerza de trabajo por lo cual se evidencia un enriquecimiento del capitalista y un empobrecimiento de la mano trabajadora o el proletariado, que da inicio a la formación del modo de producción socialista el cual se basa en la doctrina marxista
MODO DE PRODUCCION SOCIALISTA: El socialismo fue un ideal de sociedad justa e igualitaria que debía importarse en un mundo que sustituyera al capitalismo, comunidad libre, trabajo común, el producto se debe repartir equitativamente en relación de armonía y no de dominación. No debe existir clase social, cooperativas en la educación y fuerza moral el principal moderador de esta comunidad socialista es Carlos Marx y Federico Engels.
Los sistemas sociales contemporáneos trataron de cambiar el ambiente necesario para que se mejore la calidad de vida de la sociedad.
Algunos teóricos del socialismo, consideran que hay una ley de desarrollo planificado lo cual solo es factible que hace un régimen de economía centralizada, ya que exige que todas las normas de la economía se sometan a una dirección única y estructurada por el estado.
La ley de desarrollo planificado está concebida sobre las bases de la proporcionalidad en la producción y distribución, tanto de los bienes de consumo popular como de los medios de producción y de la mano de obra y de las distintas ramas de la economía para establecer las proporciones que deberá guardase en la economía nacional.
El modo de producción socialista propugna una distribución más justa de las riquezas y condenan la propiedad privada de los medios de producción y de cambio, la base del socialismo se encuentra en la denuncia de las desigualdades sociales.
Una de las características más importante de este modo de producción era la plusvalía que los defensores de esta doctrina decía que le tenía que pertenecer a los obreros mas no al empresario o capitalista, o sea una vez comprado la fuerza de trabajo, el poseedor de dinero tiene el derecho de consumirla, es decir, de obligarla a trabajarla durante un día entero, supongamos que durante doce horas. Pero el obrero crea en seis horas (tiempo de trabajo "necesario") un producto que basta para su mantenimiento, durante las seis horas restante (tiempo de trabajo "suplementario") engendra un "plusproducto" no retribuido por el capitalista, que es la plusvalía.
El socialismo es visto por Marx como una etapa entre el capitalismo y el comunismo.